Pasión por mejorar

December 21st, 2014 No comments

Hay muchas cosas que me agradan de trabajar en un restaurante-terraza como El Mirador del Río y una de ellas es ver cómo han cambiado las relaciones socioeconómicas para siempre. La historia que me gustaría compartir ejemplifica gran parte del zeitgeist, del espíritu de los tiempos, que nos toca vivir:


Hace 5 meses entró a trabajar Juan con nosotros. Topógrafo con treinta y tantos que quedó en paro cuando la inversión en obras públicas se frenó drásticamente. Mientras exploraba oportunidades empresariales en el extranjero, Juan buscaba un empleo que le permitiera sacarse algo de dinero. Analizando sus opciones de futuro, y después de trabajar unos meses en un restaurante, terminó trabajando en El Mirador del Río en julio de este año.

Juan comenzó llevando platos que salían del pase de la cocina hacia la terraza. Aunque el dominio de la bandeja no era su fuerte, no tenía la experiencia, nadie le ganaba en ganas. Desprendía pasión por querer hacerlo mejor cada día, tanto por él, como por sus compañeros, como por el negocio, y no necesariamente en ese orden. Tras 5 meses trabajando durante todos los fines de semana y hablando con él una tarde después de un servicio, me comentó que su pasión era la cocina. Que servir le gustaba pero que sentía mucha más pasión por cocinar. Le trasladé que me congratulaba mucho, entre otras cosas, por las perspectivas profesionales de un cocinero son bastante más altas que las de un camarero a medio plazo (eso da para otro post).

Inmediatamente le propuse que fuera las mañanas que quisiera a la cocina de El Mirador del Río y que pudiera aprender cómo era la cocina tanto del Jefe como del Segundo de cocina: ¿Cómo se hacen las croquetas? ¿Y las espinacas esparragadas? ¿Cuál es el secreto del rabo de toro? ¿Y del salmorejo?

Durante unas semanas estuvo acudiendo para aprender el oficio, y hete aquí que se produce una baja en la cocina de El Mirador del Río. David y yo decidimos que fuera Juan, por su pasión, por sus ganas, y también y sin ninguna mojigatería asociada, por su felicidad, quien comenzara a trabajar en ese puesto.

Evidentemente, y con 3 semanas de experiencia en la cocina, Juan no puede ser  el mejor técnicamente, pero de nuevo, y no es fácil, nadie le supera en ganas.

Estoy seguro que Juan llegará a ser tan bueno como la curiosidad y ganas de aprender mantenga en su vida profesional. El reto de El Mirador del Río será mantenerlo en su equipo.

El caso de Juan representa como las relaciones socioeconómicas en el siglo XXI son tan radicalmente diferentes de las que muchos de nosotros crecimos, escuchamos y conocimos, fundamentalmente las de la segunda mitad del siglo XX.

Reciclaje profesional: lejos de aspirar a tener un empleo para toda la vida, parece claro que el futuro del bienestar individual y la creatividad pasa por el esfuerzo multidisciplinar y la capacidad metafórica aneja a este esfuerzo no suele surgir de un solo trabajo para toda la vida.

Maximizar la pasión de tus trabajadores: para maximizar la productividad en una empresa, no hay estrategia mejor en una empresa de servicios que la pasión de sus trabajadores por su puesto de trabajo.

Comunicación fluída en la organización: El ámbito de la conversación con Juan es alejado del entorno del trabajo. Se produce en una charla de igual a igual entre un gerente/dueño/jefe/propietario con un trabajador de la empresa, donde el plano de la relación profesional y de jerarquías y dependencias desaparecen. 

Si eres honesto con tus equipos de trabajo y eres coherente con tu forma de proceder, escuchar de manera sincera a la gente es, además de un gran enriquecimiento personal por la amistad que posiblemente forjes, otra manera de incrementar la productividad de tu empresa y su sustentabilidad a medio y largo plazo.

Cultura de empresa: el caso de Juan representa un mensaje claro a una organización donde es posible progresar internamente y que se debe aspirar a mejorar. Simplemente hay que tener pasión por ser mejor cada día.

¿Por qué siempre tardan tanto los restaurantes en cobrarte?

October 28th, 2014 No comments

Uno de las preguntas que me hacía antes de entrar en el mundo de la hostelería era por qué se tardaba tanto en muchos restaurantes en cobrar. Mi pensamiento siempre era el mismo… ¿cómo no se dan más prisa para cobrar la cuenta? ¿Tan difícil es dar un mejor servicio al cliente? Al hilo de un comentario en nuestra página de Facebook de El Mirador del Río

Cuando uno trabaja en el mundo de la hostelería y analiza el problema se encuentra con otro caso de más de formación de colas ocasionada por una mayor demanda (solicitud de cuentas) que la oferta existente en ese momento (capacidad de imprimir una cuenta, llevarla a la mesa, recoger el dinero y cobrar). Y es un problema desde que hace ya años se constató que los clientes admiten mejor la tardanza en la entrega de platos que el tiempo esperado en la lista de espera o esperando la cuenta.

Un proceso en la mayoría de los restaurantes y bares (no es el caso de El Mirador del Río) es como sigue:

1. Se sientan
2. El camarero les toma nota de la bebida
3. El camarero lleva la bebida y les toma nota de la comida
4. Su comida se prepara
5. Su comida es servida en la mesa
6. El cliente solicita la cuenta
7. El camarero lleva la cuenta y cobra.

Las personas tenemos un comportamiento muy similar especialmente en cuanto a nuestros hábitos sociales: si quedas a comer normalmente lo haces entre las 2 y las 2.30; y si cenas, y dependiendo de la estación, se hará entre las 9 y las 10.30 de la noche. Esto significa que durante una franja horaria, muchos clientes están solicitando la cuenta de manera recurrente, porque llegaron aproximadamente en la misma hora y tardan en comer básicamente lo mismo. Es en ese momento donde puede haber 4-5-6 cuentas solicitadas al mismo tiempo produciéndose un pico de demanda. Dependiendo del sistema utilizado por los restaurantes, el proceso de cobro de una cuenta puede durar más o menos: introducción de la comanda en el ordenador, impresión de cuenta, entrega al cliente, recogida de dinero o de tarjeta, devolución de vuelta o pago con tarjeta. Hay que pensar que ese proceso ha de ser iterado tantas veces como clientes haya esperando.

Con el objetivo de minimizar ese tiempo de espera en El Mirador del Río a partir de un momento en el servicio tenemos una persona que exclusivamente se dedica a llevar cuentas y cobrar, pero sabiendo que en el momento que, ocurre los días de mayor afluencia, hay 4-5-6 cuentas solicitadas al mismo tiempo, alguno de ellos será el último en ser atendido y su tiempo de espera será el máximo de todo el servicio.

La solución no consiste en poner más camareros para cobrar, porque normalmente sólo hay un punto de venta y porque estarían ociosos cuando pasara el pico de demanda que normalmente durará en una hora concreta del servicio; lo único que queda es asumir la imposibilidad de su eliminación, que en la medida de lo posible, habrá de ser transmitido al cliente.

Conclusión: si no quieres ser el que más tarde en ser cobrado, adelanta o atrasa tu hora de llegada al restaurante con respecto al comportamiento de la mayoría de la gente.

Categories: Restauración

9 años de Cordobapedia

October 22nd, 2014 No comments

Esta semana se cumplen 9 años en el que Sergio Gómez (Lebyrus por aquel entonces) y yo publicábamos en nuestros respectivos blogs sendas entradas anunciando el nacimiento de Cordobapedia. Con la ayuda de Sergio Gómez, amigo virtual primero y posteriormente y de manera más intensa en el mundo físico, salía a la luz un proyecto ambicioso en sus inicios: convertirnos en la mayor enciclopedia jamás escrita sobre Córdoba, y de paso, promocionar el contenido local de la ciudad que en el año 2005 era prácticamente inexistente.

9 años más tarde, Cordobapedia atesora más de 15.000 artículos sobre Córdoba (somos el centro de conocimiento sobre Córdoba más grande), es visitada diariamente por unos 2.500 usuarios. Como siempre decimos, si Cordobapedia fuera un monumento físico, sería el segundo más visitado de la ciudad por la ciudad. La importancia de Cordobapedia no estriba en la cantidad de artículos con los que contamos, sino en la digitalización de conocimiento local que, esparcido por numerosas fuentes, ha sido compilado y estructurado para ser consultado de manera más accesible.

Por eso es justo reconocer en una semana de aniversario de la Cordobapedia, la recopilación de información y estructuración que dos de los colaboradores más fieles de Cordobapedia, Ildefonso López y Eduardo Leiva, han llevado a cabo sobre la Córdoba popular, folklórica y peñista así como de los años de la Transición desde un punto de vista social y económico. Gracias a ellos, el saber popular y de los años que marcan nuestra actual manera de ser como pueblo, está disponible online para todos.

Hace unos años me preguntaban en una entrevista que me hicieron que cuál era el proyecto en el que había participado y creo recordar que afirmé que Cordobapedia, probablemente, sería el proyecto más importante que jamás hiciera, por la transcendencia que tiene y tendrá a medio y largo plazo para la propia ciudad.

Cordobapedia, la mayor enciclopedia jamás creada sobre Córdoba, cumple años, 9. Esperemos verla muchos muchos años más.

Categories: cordobapedia

Sobre la importancia de la marca personal…..¡espabilad!

October 8th, 2014 1 comment

Carta para los estudiantes de la clase de Fuensanta Galán – Loyola Otoño 2014

La marca personal no es otra cosa que lo que piensa un tercero sobre ti cuando tu imagen le viene a su mente. Cada uno proyecta una imagen que terceros se encargan de ponerla en valor cuando leen, ven o escuchan hablar de esa persona. “Esa persona es muy trabajadora”, “esa persona es muy simpática”, “ese es un crack” son formas de hablarle a un tercero de cómo es esa persona. En otras palabras, tu marca personal es tu reputación. Es un tema que me viene interesando desde hace ya +10 años especialmente desde que me di cuenta, que la búsqueda digital de cualquier aspecto de una persona a través de buscadores como Google iban a cambiar por entero nuestras relaciones socioeconómicas, entre otras la contratación (artículo de 2003: Cuando invertir en blogs sea más rentable que invertir en BMWs)

En la era de la abundancia y cuando hay oferta de todo, y cada demanda de empleo tiene normalmente 5-10x que puestos a cubrir, la reputación personal se vuelve imprescindible para realmente tener posibilidades de ser contratado por terceros. Personalmente y como empresario me trae al pairo en muchas ocasiones el CV, salvo para discriminar quién si o quién no es una primera tacada. A partir de ahí, la marca personal es lo que impera para su prueba/contratación (luego será su habilidad y el acuerdo entre las partes las que posibiliten si esa persona ).

Por ejemplo, cuando contraté a Fernando Hidalgo ,actual CEO en Sopinet, como programador en el año 2007, experimenté con él lo que era su marca personal. Afirmaba que contribuía con la comunidad Joomla!, le pedí el usuario, y fui a ver si era verdad, que por supuesto lo era, y acto seguido lo contraté. Se trataba de ver su trabajo en comunidades de software libre.

En el caso de la hostelería, contratar a una persona tiene que ver con varias variables, pero uno destaca por encima de otra una vez que cumple con el perfil deseado: “es trabajador?” “¿se esfuerza?” “¿tiene ganas?”. Eso no aparece en ningún CV sino que la persona que normalmente te lo entrega “habla por la persona”.

Sin marca personal en el siglo XXI no eres nadie y por mucho que hayas estudiado, sacado buenas notas y te lo hayas currado en el sentido tradicional, posiblemente te comas un mojón de Cuenca. Lo suficiente de antaño es claramente insuficiente hoy en día.

Espabila con tu marca personal y aprende qué métodos tienes para incrementar las probabilidades de contratación en los próximos años.

No aprendas, haz

October 6th, 2014 No comments
Uno de los 13 hechos irrefutables de los que siempre hablo para entender bien la situación histórica en la que nos encontramos, es cómo el acceso al conocimiento está disponible para quien quiera, eso es realmente Internet.
En Twitter Christina Cacioppo publicaba este gráfico en los que comparaba cómo se ha ido incrementando con el paso del tiempo la evolución de tres conceptos diferentes:
“Aprender a programar”
“Aprender a codificar”
“Hacer Apps”
No se trata tanto de aprender, sino de hacer. Lo que siempre decimos y hemos hecho: #hacerhacerhacer

Uno de los hechos irrefutables que explican por qué el mundo hacia el que vamos es, desde un punto de vista histórico, el mayor cambio al que se ha enfrentado la Humanidad desde la aparición del lenguaje, es el acceso al conocimiento. Internet, a pesar de que muchos de los usuarios no lo identifican así, es igual a conocimiento, a saber, a aprender. El conocimiento del mundo está en la red y eso trastoca por entero la civilización. Lo que antes era un bien preciado y sólo al alcance de unos pocos, ha pasado a ser distribuido y eminentemente gratuito.

Siempre pongo el ejemplo de cómo algún año, cuando nos sobren los recursos (sic), Intelify mandaremos un satélite al espacio. Sólo tenemos que hacer una búsqueda para conocer los pasos que deberíamos seguir en encontrarlos. A partir de ahí, iterar el proceso (aproximación heurística: prueba y error), hasta conseguir el objetivo. Necesitas un equipo técnico, ilusión y perseverancia.

Muchos usuarios están utilizando Internet para acceder al conocimiento. Una simple búsqueda de “cómo se hace” en Google nos enseña cómo se ha triplicado la misma. Se incrementan de manera considerable los usuarios acuden a Internet para aprender a hacer.

Una usuaria de Twitter publicaba algo similar a lo que hago hincapié, aunque con un matiz que no pasa desapercibido. La comparativa de tres búsquedas que tenían que ver con el acceso al conocimiento, en este caso, hacer aplicaciones, habían tenido diferentes evoluciones. Frente al proceso de aprendizaje “learn to code” (aprender a codificar) o “learn to program” (aprender a programar), la búsqueda de “make an app” se había incrementado por mucho. Los usuarios no piensan tanto en el proceso de aprendizaje sino en el resultado final, en este caso la aplicación.

No se trata tanto de aprender, sino de hacer…. vamos, lo que siempre decimos #hacerhacerhacer