El caso del dedo de Varoufakis o del porqué estamos en una sociedad donde nadie sabe lo que es verdad o no

La sociedad red, con todas las ventajas que trae para tantos, tiene su lado oscuro, y el caso del dedo de Varoufakis ejemplifica a las claras la sociedad que nos toca vivir.

Personalmente he llegado a un momento en el que me he cansado de seguir leyendo sobre el tema y averiguar si realmente el ministro griego utilizó una peineta refiriéndose a los alemanes o bien fue un montaje digital. El artículo de Libre Mercado resume perfectamente la cronología de los acontecimientos.

Libre Mercado - Varousakis

Ayer cuando vi que se hacía un desmentido al vídeo donde se demostraba aparentemente que todo había sido un montaje, me di por vencido: “no sé ya a quién a creerme…como que me da igual si lo hizo o noi”

Frente a 1984 de Orwell donde un poder central es el que  cambia la información para presentarla constantemente en función de sus intereses, aquí es el ciudadano quien tiene las herramientas digitales a su alcance para modificar la realidad, consiguiendo que sea prácticamente imposible discernir si realmente el ministro griego levantó el dedo o si fue realmente un fake por parte de una agencia alemana.

Gracias al poder de las redes, lo que Rheingold anticipaba, De Ugarte continuaba y algunos explorábamos conceptualmente y difundíamos, cualquier individuo o grupo de individuos suficientemente motivados son capaces de generar una visión de la realidad que es mentira y haciéndolo, además, a conciencia.

Lo que antes sólo podían hacer los Estados por los recursos necesarios para llevar a cabo una campaña de desintoxicación, cualquiera puede hacerlo. Entonces, ¿qué vídeo es entonces el verdadero? ¿Hizo o no la peineta? Para los que nos hemos cansado, el resultado final da lo mismo, si lo hizo o no….el caso es que nunca podremos saberlo, porque no nos querremos creer lo que nos digan que ocurrió.

En este siglo XXI, ¿qué nos queda a los que buscamos la verdad de manera sincera y honesta en las noticias que leemos de manera continua para hacernos una idea lo más objetiva posible de la realidad que nos rodea? Jodernos

No aprendas, haz

Uno de los 13 hechos irrefutables de los que siempre hablo para entender bien la situación histórica en la que nos encontramos, es cómo el acceso al conocimiento está disponible para quien quiera, eso es realmente Internet.
En Twitter Christina Cacioppo publicaba este gráfico en los que comparaba cómo se ha ido incrementando con el paso del tiempo la evolución de tres conceptos diferentes:
“Aprender a programar”
“Aprender a codificar”
“Hacer Apps”
No se trata tanto de aprender, sino de hacer. Lo que siempre decimos y hemos hecho: #hacerhacerhacer

Uno de los hechos irrefutables que explican por qué el mundo hacia el que vamos es, desde un punto de vista histórico, el mayor cambio al que se ha enfrentado la Humanidad desde la aparición del lenguaje, es el acceso al conocimiento. Internet, a pesar de que muchos de los usuarios no lo identifican así, es igual a conocimiento, a saber, a aprender. El conocimiento del mundo está en la red y eso trastoca por entero la civilización. Lo que antes era un bien preciado y sólo al alcance de unos pocos, ha pasado a ser distribuido y eminentemente gratuito.

Siempre pongo el ejemplo de cómo algún año, cuando nos sobren los recursos (sic), Intelify mandaremos un satélite al espacio. Sólo tenemos que hacer una búsqueda para conocer los pasos que deberíamos seguir en encontrarlos. A partir de ahí, iterar el proceso (aproximación heurística: prueba y error), hasta conseguir el objetivo. Necesitas un equipo técnico, ilusión y perseverancia.

Muchos usuarios están utilizando Internet para acceder al conocimiento. Una simple búsqueda de “cómo se hace” en Google nos enseña cómo se ha triplicado la misma. Se incrementan de manera considerable los usuarios acuden a Internet para aprender a hacer.

Una usuaria de Twitter publicaba algo similar a lo que hago hincapié, aunque con un matiz que no pasa desapercibido. La comparativa de tres búsquedas que tenían que ver con el acceso al conocimiento, en este caso, hacer aplicaciones, habían tenido diferentes evoluciones. Frente al proceso de aprendizaje “learn to code” (aprender a codificar) o “learn to program” (aprender a programar), la búsqueda de “make an app” se había incrementado por mucho. Los usuarios no piensan tanto en el proceso de aprendizaje sino en el resultado final, en este caso la aplicación.

No se trata tanto de aprender, sino de hacer…. vamos, lo que siempre decimos #hacerhacerhacer

El declive de la escritura como forma de comunicación personal

En una charla de hace unos años afirmé, ni corto ni perezoso, que la escritura, en caso de que no tuviéramos un cataclismo global, sería muy residual a finales de este siglo XXI. Decirlo en un Congreso Internacional sobre Patrimonio hizo que alguno se revolviera en el asiento :-o

La escritura es una convención humana. Se creó para transmitir información que perdurara en el tiempo y se descubrieron en la naturaleza diferentes materiales que podían ejercer de soporte de la misma por lo que acabó convirtiéndose en la forma preferida de comunicación de las civilizaciones que han ido poblando la Tierra. A raíz de la misma, todo tipo de arte ha florecido como la literatura.

Sin embargo, no todo el mundo es capaz de escribir ni se siente con la confianza para hacerlo. Una de las razones del éxito de Facebook por encima de otras redes sociales, es que permite q todo tipo de personas puedan expresar emociones con un sólo clic: “me gusta”. No hace falta escribir, sino que se interactúa con una simple acción, adhiriéndose la persona a eso que demuestra. Es lo que en Las Indias llaman cultura de la adhesión. Para muchos, es más fácil expresar emociones con simples acciones como echar una fotografía con su móvil y subirla a redes sociales. Las imágenes envuelven muchos matices que no lograría transmitir para todos por igual, la escritura. Esta es posiblemente una de las razones de por qué se produce un 87% más de interacciones en Facebook en imágenes que en actualizaciones de estado.

La aparición de los emoticones, como forma de transmitir estados de ánimo en una escritura cada vez más rápida e inmediata, chats, se circunscribe precisamente en los matices que la escritura no es capaz de transmitir con la velocidad que lo requiere el medio. En los últimos años, para el envío de información, hemos cambiado descripciones literarias por emoticones.

Con dispositivos cada vez más integrados en nuestro cuerpo y que permitirán retener todo tipo de información (ver conceptualmente un posible escenario de 20 años en un capítulo de la serie Black Mirror), la escritura como forma de transmitir información, quedará poco a poco reducida a aspectos legales como contratos, aquellos que necesitan certificar información como estados de cuentas, o aspectos médicos, entre otros. El hecho escrito, la escritura, se irá abandonando como forma de comunicación personal por otras basadas en las imágenes.

Uso social de la tecnología

(Reflexión al hilo de alguno de los proyectos que vi en De-Muestra en el Evento Blog 2011)

Uno de los errores más frecuentes en las nuevas start-ups de base tecnológica se encuentra en lo que denonimo el uso social del servicio y/o producto que están ofreciendo de manera novedosa al mercado. En una economía de la atención como la que vivimos, introducir en el timeline diario de tareas el uso de tu producto es muy muy muy costoso. Con el producto y servicio que ofrezcas, necesariamente el cliente/usuario potencial tendrá que renunciar a hacer otra cosa por hacer aquello que tu servicio ofrece. Por ejemplo, en el caso de nuestra empresa de vehículos eléctricos para conocer Córdoba, nunca sopesamos de manera correcta en nuestros análisis previos que para utilizar nuestro servicio, el turista que visitara Córdoba tendría que renunciar durante al menos 2 horas a hacer otra cosa en la ciudad, esto es, el coste de oportunidad.

Pero sustraer 2 horas de tiempo de una persona cuando ésta visita una ciudad en vacaciones es muy complicado, máxime si el producto es novedoso. El caso típico es el de un turista llegaba a Córdoba un viernes por la noche, que salía a cenar. Cuando se levantaba por la mañana el sábado, lo normal era ir a la Mezquita y luego al Alcázar de los Reyes Cristianos mientras paseaba de un lado a otro. A la hora de comer se dirigía a cualquiera de los restaurantes de la ciudad, para, si una vez comido bien, marchar al hotel para descansar, para levantarse a mitad de la tarde, para arreglarse, dar otra vuelta antes de ir a cenar. El domingo, al levantarse y después de hacer el check-out, o irse hacia su tierra de origen o hacer tiempo para después de comer, irse. En todo este proceso, introducir una visita a la ciudad con un coche eléctrico no era fácil por diferentes motivos, entre otros y los más importantes: ser un servicio altamente novedosos y por otra parte, y quizás más importante, por no tener un espacio suficiente en su tiempo para llevarlo a cabo.

Este mismo análisis es el que, cuando lanzamos un producto, hemos de llevar a cabo. Preguntarnos cuestiones como ¿a qué renuncia el usuario cuando utiliza el servicio?, ¿qué implica que hagan los usuarios para disfrutar de tu producto? , ¿tiene que cambiar los hábitos sociales que tiene? es vital para analizar de manera correcta el producto.

Otro ejemplo es el intento de introducir los coches eléctricos como medio de transporte en la sociedad. No sólo se trata debe superar barreras técnicas (entre otras y para mi la más olvidada de los análisis que actualmente se hacen es habilitar enchufes en cada una de las garajes donde los usuarios guardan sus vehículos), sino sobre todo de cambiar el hábito adquirido de operativa con el coche.

En el caso del software, esto lo hemos vivido con el antiguo OpenOffice. No se trataba sólo de demostrar las ventajas evidentes de la utilización de una suite ofimática libre, sino sobre todo de convencer a un usuario a aprender a manejar una nueva herramienta informática. El usuario tiene que cambiar su hábito adquirido.

Intentar introducir un servicio/producto que cambie los hábitos adquiridos por parte de los asistentes es muy complejo, y para llevarlo a cabo, necesitas una cantidad enorme de recursos a priori, para intentar convencer de la bondad de ese cambio de hábito que deben llevar a cabo.

Este es uno de los que nos dedicamos a los productos y servicios de base tecnológica más olvidamos. Nuestra fe ciega en las posibilidades de tu producto nos lleva a obviar que la realidad social es bien distinta y que se tenga un producto que cumpla con todos los requisitos del mercado, no es la única barrera de entrada a superar.

Palabras escritas Vs soportes digitales…del porqué todavía no hemos visto nada con el ebook

ebookDice Kurzweil, y con mucha razón, que el hombre tiene un pensamiento lineal, que no es capaz de anticiparse de manera certera a lo que le depara el futuro. Normal. Cuando proyectamos en el futuro, no somos capaces de imaginarnos las consecuencias de los avances que en los últimos tiempos hemos dado y de las consecuencias sociales de estos. La gente, cuando analiza el fenómeno de Internet, se queda en el plano anecdótico, no en el categórico y no entienden que Internet es un nuevo ámbito donde la Humanidad se va a mover, como el entorno natural que nos rodea. Y ese pensamiento lineal es el que pervive en la inmensa mayoría de análisis del e-book frente al libro tradicional.

El libro es escritura, porque eso es la literatura, el arte de las palabras escritas. Y cuando hablamos de palabras escritas, los elementos multimedia no aparecen, a lo sumo, algún grabado, imagen o fotografía. El libro por tanto viene definido por su propio soporte, el papel.

Sin embargo, los formatos digitales, donde un ejemplo es el Kindle, otro el iPad o cualquiera de las decenas de lectores de libros digitales, tienen de manera inherente la posibilidad de incorporar todo tipo de formatos audiovisuales, recreaciones, imágenes, vídeos y demás. Esto no es literatura, es un nuevo género artístico el que tenemos en ciernes y del que hasta ahora, no hemos visto absolutamente nada.

elasedio_medEl ebook actual es la versión 0.1 de lo que serán las versiones 1.0 / 2.0 y sucesivas de este nuevo género: la nueva manera de contar historias, donde las sensaciones que se transmiten serán muy diferentes, en muchísimos casos mejores, para contar historias. Por eso, cuando se compara el ebook frente al libro tradicional, en muchas facetas el libro tradicional es mucho mejor, aunque no como dice Prada en su último artículo. Sin embargo, existen muchos libros actuales que, tal y como están contados, son intrínsecamente peores en la comprensión del mismo, que los futuras publicaciones electrónicas.

Por ejemplo, el último libro que he leído, El Asedio de Pérez-Reverte, trata sobre varias intrahistorias que tienen lugar en la Cádíz de 1811, mientras es asediada por los franceses en la Guerra de la Independencia.

El libro, muy bueno por otra parte, narra entre otras, las distancias recorridas por los proyectiles, los diferentes cálculos que el capitán de Artillería francés realiza para alcanzar 3.000 toesas, los diferentes recorridos que el inspector de policía Tizón realiza localizando las muertes de jóvenes, o tlas diferentes travesías que el balandro con patente de corso realiza por el golfo de Cádiz. A modo de guía, se incluyen en las páginas iniciales dos mapas antiguos de la propia ciudad de Cádiz así como del golfo de Cádiz.

El redactor general
El redactor general Número 1 - 1811 junio 15
Cualquiera de estas situaciones narradas exclusivamente mediante palabras, no son fáciles de comprender por parte del lector. Con una cadena de tecnicismo, alarde de conocimiento naútico, pero de imposible comprensión para el 99% de los lectores, es fácil caer en la tentación de saltarse algunos párrafos de explicación del mismo. Sin embargo, si éstas incluyeran la utilización de elementos multimedia y mapas, de tal manera que pudieran mostrar para mayor comprensión del lector, los conceptos que intenta transmitir de manera animada, como por ejemplo el cálculo de distancias para los bombardeos del libro, utilizando gráficos animados, lo ameno pero sobre todo, la mayor comprensión del libro serían muy muy muy superiores; otro ejemplo, los itinerarios seguidos por el policía, permitirá, mediante la combinación de mapas web y superposición de capas de realidad aumentada (lo que en su día hicimos en Blobject con las imágenes antiguas de la ciudad), sería sublime. O como último ejemplo, proveer de enlaces directos a las ediciones de los periódicos nombrados por el propio libro, facilitarían una lectura mucho más natural.

La combinación de todos esos nuevas características, supondrán una experiencia totalemente diferente, a la que hoy en día nos ofrecen los libros. Muy superior en muchísimos ámbitos (mayor comprensión del lector) aunuqe menor en otros (el ejercicio de la imaginación y de la abstracción sería muchísimo menor). Mientras que en un libro, todo está basado en palabras, este nuevo género en formato digital, estará basado en la combinación de mapas, movimientos dinámicos, inclusión de gráficos y hasta de experiencias sensoriales geolocalizadas etc.

El SDK de Kindle, no anticipa que esto vaya a ser muy rápido, pero que seguramente en 10 años tengamos mainstream una nueva manera de contar historias, quedando el libro físico, cada vez más relegado a los libros escritos con anterioridad al 2020 y con una audiencia fundamentalmente de inmigrantes y bárbaros digitales.