Que viene el gran hermano….

Via Roland Piquepaille y posteriormente comentado en Slashdot, nos enteramos que los investigadores del Lawrence Berkeley National Laboratory de la Environmental Energy Techcnologies Division han desarrollado una aplicación que permite controlar el uso de la energía en un determinado edificio, en función de factores externos parametrizables, por ejemplo, el precio de la energía, la polución, o incluso la temperatura ambiente.

Para nosotros esto es lo que anticipa el futuro de lo que serán los próximos años en cuanto al control de muchas acciones antaño “incontroladas”. Se nos ocurren diferentes campos donde este tipo de tecnología tendrá efecto y diferentes escenarios de futuro plausibles de las tendencias que trae este tipo de tecnología.

En el año 2015, los contadores eléctricos de cada una de las casas estarán conectadas al servidor central de la compañía eléctrica. Esta compañía eléctrica puede llegar a regular la distribución de la energía en determinadas áreas para garantizar el servicio eléctrico a un área entera. De nuevo el poder de muchos conectados, permite que se reduzca en un 10% la distribución de electricidad en un área concreta para que se siga garantizando el suministro del servicio. Por eso son importantes las redes y las redes públicas para que se garantice el acceso a cada una de las casas. La oportunidad de tener ciudades más inteligentes, nos permite asimismo tener un crecimiento algo más sostenible.

Imaginemos por otra parte un software de control de una casa cuyas funcionalidades estén predefinidas y en constante cambio en función de índices financieros y de cambios en los tipos de interés, valoración de acciones, balance en la cuenta corriente, etc, para poder conocer exactamente lo que puedes gastar o no comprando electrónicamente. Podrías entrar en modo ahorrador donde un agente de software te fuera diciendo lo que puedes o no puedes hacer para poder conseguir un 10% de ahorro mensual.

Pero por otra parte nos acordamos de los años estudiantiles y nos transportamos al año 2017 y un padre con el siguiente dilema. Mi nene Luis Enrique se va a Madrid a estudiar. Es un gastoso de la leche y paso mucho de tener que mandarle más dinero para que se lo gaste en hacer gamberradas con sus amigotes. Le voy a instalar en la casa de alquiler el LazyBud, un software de control de todos los elementos domésticos susceptibles de ser controlados en coste. Este software es la leche! permite regular el uso de la calefacción, gas, en función de lo que le queda en la cuenta corriente. Si el día 13 el software detecta que Luis se ha gastado el 70% de la asignacion, automáticamente el software no permite comprar más coca colas sino que a conformarse con aguita fresquita, o en vez del Dannup SoyVives Hoy con biotecnologia incorporada ;-), a comprase un danone de los de toda la vida. Hay tres tipos de modos, Apurado, Boquerón y Guerrillero, donde puedes llegar a controlar la flexibilidad en el control de la casa, hasta lo que se gasta en comida, desde dejarle un 10% de colchón cada mes, hasta que tenga que ahorrar el 15% de lo que le doy, pasando por el que se queda a la par…probaremos con el Boquerón que da un 2% de colchón financiero.

La conclusión de todas las situaciones anteriores es bastante clara. Nos aproximamos sin darnos cuenta a un Gran Hermano cada vez más cercano, que como en el caso de la distribución eléctrica puede ser altamente beneficioso para la sociedad. Sin embargo, bajo esta misma infraestructura, los padres tendrán la posibildad de descargar en las casas de sus hijos, software de control de costes que permita controlar la vida del estudiante y no dejarle pasar ninguna (a mi me la vas a pegar…a mi , Parece que todo va a ser en función de nuestro mejor bienestar, pero, ¿no llegaremos a pasarnos?