Los chatbots en la gestión de restaurantes

Los chatbots es una de esas palabras que vienen para quedarse y que comienzan a dejar la fase pionera para comenzar a moverse hacia un estadio de early adopters. Pero ¿qué es realmente un chatbot?

Un chatbot no es otra cosa que la simplificación de un proceso secuencial y repetitivo en un entorno de mensajería instantánea y todo ello de manera automatizada.

Después de unos meses de uso de un chatbot en la gestión diaria de un restaurante con 3 localizaciones y +50 empleados, algunas cosas que he aprendido sobre lo que los chatbots van a suponer para los negocios.

Uno de los problemas que ya están resolviendo en organizaciones es el de acceso a información de manera rápida, eficaz y concreta. No tienes que meterte en generar informes en tu plataforma de información, sino que la información demandada siempre estará simplemente invocándola desde un canal de comunicación que ya vengas utilizando.

Para muestra, un botón. Por ejemplo, en El Mirador del Río hemos desarrollado una funcionalidad que permite, utilizando un canal de Telegram, invocar un comando y tener acceso, por ejemplo, al reporte de horas que se llevan en un periodo de tiempo (/report) o bien las personas que tenemos trabajando en un momento dado en los establecimientos con los que contamos (/peoplenow)La persona encargada de gestionar la operación del restaurante o su administración, sólo ha tenido que entrar en un canal de un programa como Telegram, y utilizar algunas de los comandos disponibles para acceder a información concreta que, de manera recurrente es siempre la misma.

Estos comandos son básicamente atajos a información específica, pero con la gran ventaja de utilizar un entorno de mensajería instantánea mucho más usable para todo tipo de usuarios.

El usuario ha accedido a la información en el momento que ha necesitado (que siempre es básicamente la misma), no ha tenido que entrar en ningún sitio, ni ha tenido que loguearse para descargar un informe en excel que llegará dentro de un rato por correo electrónico.

Frente a ese proceso complejo, los chatbots prometen simplificar todo el proceso. Con una simple invocación, el conocimiento está servido.

BioCarbonEngineering, ejemplo de las empresas globales de los años 2020

La empresa BioCarbonEngineering  tiene como objetivo reforestar 1.000 millones de árboles con procesos automatizados sin prácticamente intervención humana. Utilizando drones que diseminan semilllas en un espacio forestal, plantean una acción de geoiongeniería a nivel global con el objetivo de reforestar las áreas mundiales que así lo necesiten.

Nacida en el ámbito del movimientpo que busca resolver los problemas globales gracias a la tecnología existente y la que está por llegar de manera inminente, esta empresa nos anticipa las características de algunas de las empresas que cambiarán nuestro entorno en las próximas próximas décadas:

  • geoingeniería: empresas específicas para atacar problemas en el ámbito físico derivados fundamentalmente de la acción humana.
  • global: la misión de la empresa no se circunscribe a un territorio específico sino que su misión la traslada a cualquier punto del planeta donde se encuentre el problema
  • en remoto: todo ocurre en remoto. No hay necesidad de estar en el sitio físico para llevar a cabo una misión sobre el concreto. Básicamente lo que se lleva haciendo desde que la Unión Soviética alunizó un astromóvilen el año 1970.
  • automatización: el reconocimiento del terreno, la elección de la ruta a seguir, la plantación y la monitorización ocurre sin intervención humana. Es decir, la toma de decisiones se lleva a cabo sobre la combinación de conceptos como big data, machine learning, mundos híbridos.

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BioCarbonEngineering es un ejemplo conceptual de empresa que entiende la ley de rendimientos exponenciales que Kurzweil. Da igual el área donde miremos que las repercusiones venideras cambiarán de arriba a abajo y de manera inmediata un status quo que se arrastra desde hace décadas sino desde hace siglos. Las formas de trabajo cambian de manera radical.

 

 

Cuando una persona hace el trabajo de 50

Una de las cuestiones más recurrentes cuando se habla de la crisis es que la inmensa mayoría de la gente piensa que esto se arreglará o alguien lo arreglará. Que aunque sea dura la caída habrá un momento donde despegue de nuevo y se vuelva a cotas parecidas a las que se tenían antes. Creen, inocentemente, que los gobiernos tienen una varita mágica que son capaces de hacer que remonte el vuelo de manera significativa…y eso es lo que yo me empeño en contradecir, a pesar de ser mirado como un bicho raro, un aguafiestas o un pesimista redomado.

Hace poco hablaba con una empresa que estaba comercializando un servicio, por supuesto basado ampliamente en tecnologías de la información, que permitía que el trabajo burocrático y administrativo que antes se tendría que hacer con 50 personas, ahora lo podía hacer una. La razón no era otra que se habían simplificado los procesos administrativos de manera tal, que el emisor se ponía en contacto con el receptor del mensaje sin apenas intermediarios, frente a los numerosos intermediarios.

Este sistema que había conseguido esta empresa era fruto del conocimiento de los procesos envueltos en una determinada industria y de cómo, gracias a la automatización, había conseguido eliminar prácticamente la intervención humana, quedando ésta exclusivamente para la verificación final de determinadas cuestiones. Esta era la razón por la cual de 50 personas necesarias para llevar a cabo ese trabajo, se había pasado a solamente una.

Hace poco tenía que rescatar los modelos que las empresas tenemos que presentar de manera periódica ante la Agencia Tributaria. Entrando con tu certificado digital, en un clic tenías todo a mano, todo lo que habías presentando. No hacía falta llamar a tu asesor fiscal para rescatar ese modelo que no encontrabas, sino que estaba todo online. ¿Para qué servirán entonces las personas de departamentos administración de determinadas empresas que gran parte de su trabajo consiste en aspectos burocráticos sin el más mínimo valor añadido? Una de sus única salidas se encontrarán en la verificación de esos procesos, pero no mucho más allá.

Por eso, cuando se habla del número de funcionarios con los que contamos y en paralelo tenemos que la e-administración sigue implantándose, no puedo dejar de pensar cómo irremediablemente ésta va a implicar que se puedan gestionar un país cada día más complejo por cada vez menos personas, pese a quien pese.

Podremos mantener de manera artificiosa empleos en muchas industrias por el coste social que tenga en un momento determinado, el ejemplo de la administración es sólo uno, pero la tendencia va a ser imparable y va a afectar a casi todas las industrias.

Seguimos conectando la realidad. Do it social

Aunque vengo trabajando en eso de manera práctica desde el año 2004 cuando comenzamos nuestra experiencia de coches eléctricos, eso es a lo que nos estamos dedicando con más ahínco en Ciudad 2020 con nuestra plataforma de información, Intelify. Intelify es un sistema de información que, entre otras, permite conocer lo que ocurre en nuestro entorno recopilando datos en base a diferentes técnicas. Bien sea a través de dispositivos móviles o interaccionando con un chip, tenemos la posibilidad de captar los datos del entorno más inmediato, el entorno hiperlocal.

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Hoy día 11 de noviembre, comienza el Evento Blog 2011. Hemos participado en el Evento Blog desde el año 2005, cuando ofrecimos el patrocinio de los segways para los ponentes. 6 años después, seguimos presentes, pero esta vez presentando nuestro último producto de Ciudad 2020: Do It Social.

Do It Social permite, pasando simplemente una tarjeta por lo que denominamos check-in-points a lo largo del evento, socializar tu actividad indicando dónde te encuentras o a quién estas viendo. Cada punto tiene asociada una acción o varias que puedes publicar de manera automatizada en las redes sociales que quieras: Facebook, Twitter, Linkedin o Foursquare. Entre las acciones se encuentran:

* Seguir a una persona en Twitter
* Seguir a una persona en Linkedin
* Hacer un “me gusta” en un contenido de un evento
* Hacer check-in en Twitter, Facebook, Foursquare

Pero, independientemente de la facilidad que se le da al usuario para indicar qué está haciendo, existe un enorme valor en la información recopilada y este no es otro de saber qué persona estuvo en una conferencia, y sabiendo eso, podré preguntarle qué le pareció la misma. En otras palabras, sólo pasando una tarjeta por un lector, el sistema desencadenará una serie de acciones totalmente automatizadas que permitirá coger valor enorme.

Ese es el gran valor en la conexión de la realidad. Saber unir las acciones que llevamos a cabo en el espacio y en un tiempo determinado con la capacidad de transmitirlos a quienes queramos. De eso va Do It Social, de socializar nuestras actividades.

#hacerhacerhacer