El producto de Intelify para destinos inteligentes

La Dobla de Oro es un nuevo itinerario cultural y turístico promovido por el Patronato de la Alhambra y Generalife de la ciudad de Granada para impulsar las visitas entre los visitantes de la Alhambra (+2.400.000) y el barrio del Albaycin.

La Dobla de Oro se sustenta en un sistema de información diseñado y desarrollado por Intelify consistente en tarjetas inteligentes que permiten ofrecer todo tipo de servicios al usuario con un simple gesto. El sistema ofrece servicios novedosos como información del emplazamiento, permiso de acceso al monumento además de ofertas específicas hosteleras del entorno.

La Dobla de Oro es uno de los ejemplos de los productos que los destinos inteligentes comenzarán a desplegar con el objetivo de capitalizar el potencial de la recopilación de datos, la comunicación personalizada, la computación ubicua y la opinión de las multitudes.

¿Cómo funciona?

La tarjeta permite la visita en días consecutivos a la Alhambra y a monumentos como el Corral del Carbón, Bañuelo, Casa Morisca de la calle Horno de Oro, Palacio de Dar al-Horra, Casa del Chapiz y Casa de Zafra.

El usuario adquiere una de las 3 modalidades de tarjeta la Dobla de Oro a la cual puede asociársele un correo electrónico. Esta tarjeta se convierte en la credencial que permite el acceso a diferentes monumentos así como el acceso a diferentes descuentos repartidos por la ciudad. El usuario al llegar a cualquiera de los monumentos y simplemente pasando su tarjeta inteligente, el propio sistema le dará el acceso o se lo restringirá en función de la modalidad de la tarjeta.

tarjetas inteligentes que permiten conectar de manera fácil el entorno físico con internet y así ofrecer servicios novedosos al cliente del destino

Adicionalmente y siempre y cuando el usuario haya facilitado su correo electrónico, el usuario podrá recibir en tiempo real información sobre el monumento que está visitando mediante el envío de un correo que recibirá el usuario en su teléfono móvil. Además, puede vincular de manera sencilla sus redes sociales y poder automatizar la publicación de los espacios que está recorriendo. Por último, el sistema está concebido para que el usuario pueda recibir información de ofertas específicas de establecimientos de los alrededores.

Vista de dispositivos Intelify en la Dobla de Oro

Casa del Chapiz - Dispositivo - La Dobla de Oro

Esta recepción de información se hace mediante el envío de correo electrónico, y esa es la aproximación genuina desde Intelify, sin necesidad de tener que descargar ningún tipo de app facilitando centrar la experiencia del usuario en el entorno físico y sus sentidos.

Ventajas para el cliente

El sistema diseñado por Intelify para el acceso a información en un entorno físico confiere varias ventajas intrínsecas sobre otras aproximaciones basadas bien en dispositivos móviles a través de apps o web móviles, o bien en dispositivos hardware distribuídos en el propio espacio físico (kioskos físicos, audioguías, etc.)

  • Minimización del uso de la tecnología para recabar información concreta y específica

Lo único que necesita un turista para acceder a información sobre un entorno es pasar la tarjeta inteligente por cualquiera de los dispositivos en la ruta. Automáticamente recibirá un correo electrónico de información del punto por el cual la haya pasado. A diferencia de otras aproximaciones, no tiene que descubrir, instalar, abrir ni desplegar ningún tipo de aplicación móvil que además, será totalmente efímera (exclusivamente para la visita al destino). Los sentidos se aprovechan para la experiencia física y la tecnología sólo sirve para mejorar la experiencia que se está visitando in situ. 

Las aplicaciones turísticas que se descargan en España los usuarios son principalmente las generalistas tal y como Segittur concluía en su informe (pdf). Los usuarios sí llegan a utilizar aplicaciones de recomendaciones o de hoteles generalistas del tipo TripAdvisor o Booking, pero apenas para las aplicaciones para visitas turísticas. Es decir, diseñar una app con el objetivo de acompañar al usuario en su visita turística

 

  • Las tarjetas se convierte en un sistema de recopilación de momentos

Desde que la tarjeta es un ítem de conexión con el mundo físico que tiene asociado un correo electrónico, éste se convierte en el recogedor de experiencias vividas. El poseedor de la tarjeta Dobla de Oro recibirá información en su correo electrónico por todos los espacios por los cuales haya pasado, por lo que su propio Inbox se convierte en el recopilador de momentos.

Email tipo para envio a usuarios de La Dobla de Oro

  • Sistema transparente y sin prácticamente intervención humana

Permite comunicarse directamente con el cliente ya que, con una simple adquisición de tarjeta, todo el resto de servicios se automatiza sin tener que llevar a cabo complejas operaciones. Todo se automatiza de tal manera que el visitante recibe una serie de servicios que se desencadenan simplemente y esa es la clave, pasando una tarjeta por un lector. Para el usuario la sencillez y simplicidad lo son todo en las interacciones en el entorno físico.

 

Ventajas para el destino

 

  • Conocimiento profundo del visitante

La plataforma Intelify recopila, a través del registro del usuario en la experiencia, una base de datos a medida de sus necesidades, disponible a través de informes personalizados y fácilmente accesibles. Parámetros tan valorados como el email o su código postal son registrados de una manera natural, alimentando una continua bolsa de potenciales visitantes para nuevas promociones, recordatorios o dinámicas de opinión que permitan que el cliente pueda volver al destino o al menos promocionarlo entre sus amigos.

Captura de pantalla 2015-04-10 a la(s) 09.46.14

  • Promoción personalizada y viral

Dado que el 70% de las decisiones relacionadas con destinos de ocio vienen derivadas de recomendaciones de amigos los destinos tienen la oportunidad de incentivar que los visitantes al destino compartan de manera fácil y natural entre sus amigos conectados en plataformas como Facebook o  Twitter, que están visitando el destino.

El sistema se configura para la emisión de mensajes en redes sociales de manera automatizada en cada interacción del usuario, que puede activar o no esta funcionalidad, y que también disfruta de la comodidad de compartir en tiempo real y sin esfuerzo lo que vive. Los textos, imágenes, links, hashtags y menciones son establecidos por la organización y permiten variaciones en función a horario y ubicación.

  • Sistemas de fidelización

Permite generar actuaciones para fidelizar al usuario que viene al destino mediante el uso de todo tipo de promociones, descuentos o sorteos entre ellos. Se trata de generar una experiencia única que haga que los usuarios recuerden el destino como diferente y en su mente aparezca todo tipo de recuerdos positivos asociados a su visita.

  • Sistema de recopilación de opiniones entre los visitantes

Se cuenta con un sistema de recopilación de opiniones que permite preguntar directamente a los clientes sus impresiones sobre el destino. En los pilotos que hemos llevado a cabo hemos comprobado empíricamente el elevado tanto por ciento de personas que quieren dejar su opinión sobre el destino en sí. Se trata de capitalizar el poder de muchos visitantes opinando sobre el destino enganchándolos emocionalmente con el mismo.

Captura de pantalla 2015-04-10 a la(s) 09.44.33

  • Puesta en valor de monumentos generando flujo de caja

El sistema de Intelify permite poner en valor espacios y monetizar la visita a los mismos. La presencia de un conjunto de servicios apoyados con material físico permite presentar una propuesta de valor a los visitantes interesante para ellos. Los primeros datos recopilados de La Dobla de Oro son asombrosos.

El big data en los restaurantes (I): midiendo el comportamiento humano

(artículo que surge a raíz de una reflexión personal sobre la conveniencia o no, la ética o no, de equipar a todos los trabajadores del restaurante El Mirador del Río con pulseras que midan el número de pasos que dan. Sin decisión tomada)

 

La llegada de los wearables y de dispositivos móviles, tecnologías que se empotran en nuestro cuerpo y que permiten medir, abre un abanico enorme de posibilidades: posibilidades de medir y data todo tipo de parámetros de la vida de una persona.

 

La oportunidad para muchos, aunque problema para otros, es la emergencia de conocimiento oculto. El conocimiento puede ser sobre cualquier cuestión que hasta ahora, muy posiblemente, no se tenía la opción de alcanzar, bien por su imposibilidad técnica, bien por la carestía de equipos que pudieran llegar a medirlos.

 

La cuestión surge en el ámbito laboral si, con la llegada de los wearables, tecnologías que se visten, existen conflictos para que estos sean llevados por los trabajadores como una manera de recoger datos sobre el desempeño de su trabajo. Es por ello que surgen preocupaciones y miedos sobre cómo se va a medir un comportamiento y de qué manera, para ver cuáles con las conclusiones que se extraen.

 

Sociometrics es una empresa estadounidense, inspirada en el trabajo de Sandy Petland sobre reality mining,  mide las dinámicas sociales en empresas, people analytics, tratando de encontrar cuáles son los patrones sociales que se siguen para que, en función de estos, espacios y áreas además de procesos cambien con el objetivo de incrementar la productividad. El caso del Bank of America y su call center es el caso por antonomasia que se cita: de cómo un cambio en los turnos para salir a desayunar incrementa la productividad de manera notable.

 

Pero este tipo de prácticas hace que algunas personas entiendan que la monitorización de cualquier tipo de variable que tengan que ver con su trabajo, les convierte en conejillo de indias y en una especie de trabajador autómata en constante observación…

 

…y éstas son las disquisiciones que, como amante de los datos y como cogestor de un restaurante con dos localizaciones y +30 personas trabajando semanalmente, me planteo.

 

¿Qué podríamos medir en un restaurante desde el punto de vista de comportamiento humano?
Hemos de separar de manera meridiana lo que es la medición de lo que es la interpretación. Cuando decimos que todo es datable, asumimos que hay alguna manera de una realidad convertirla en dato. El dato nos permite utilizar un lenguaje común y poder llegar a entendernos en abstracciones más genéricas.

 

En un restaurante habría muchos data points entry que permiten analizar desde un punto de vista cuantitativo el negocio. Pero desde un punto de vista de análitica del personal,de su comportamiento, tendríamos algunos datos que podrían extraerse con relatividad facilidad:

 

IMG_20150305_140834* hora de llegada y salida al trabajo
* distancia recorrida atendiendo mesas
* número de pases dados (bebidas / comidas)
* qué zonas del restaurante atiende?
* tiempo medio en cada una de las mesas
* tiempo medio interactuando con los trabajadores
* clientes con las que ha interactuado

 

Para ello podemos utilizar diferentes tecnologías entre las que destacan las pulseras (existe alguna ya en el mercado que ronda los 15€), los teléfonos que monitorizan pasos que andas (Google Fit un ejemplo más de las decenas existentes), los dispositivos de reality mining que tenemos en Intelify y que permiten calcular el tiempo medio en una zona o bien, los propios análisis de datos que recopilamos mediante el uso de telecomandas electrónicas.
Estos datos son recopilados de manera automatizada y sin prácticamente intervención humana lo que permite que la calidad de los datos recopilada sea lo suficientemente objetiva para, dado un número mínimo de eventos, extraer conclusiones de los mismos.

 

El problema de la interpretación de los datos 

 

elmiradordelriopasos
El problema es de interpretación. podemos tener cualquiera de esos datos, pero, ¿qué significa? Un dato adquiere significado cuando se contextualiza y se puede comparar en una escala o contra otros comportamientos. Es por ello que los primeros miedos y las primeras críticas al uso de tecnologías ubicuas para la monitorización de personas surgen cuando se plantea cómo se van a utilizar estos datos y sobre qué se va a comparar poniendo siempre de manifiesto el crítico la interpretación de los mismos.

 

Y me resulta curioso porque ¿cómo evalúa actualmente un responsable en un negocio a sus empleados? A pesar de que habrá muchos propietarios de restaurantes, como de comercios, que se jacten de tener “ojo clínico” para las personas, lo que sí está segura la ciencia es que los humanos tenemos diferentes sesgos cognitivos que nos alejan de la realidad y que, muy posiblemente, nuestra interpretación está sesgada, por ejemplo, por la primera impresión.
Es decir, que asumimos sin problema que los análisis que lleva a cabo el gestor de cualquier negocio, en este caso un restaurante, es a priori, mejor y no cuestionable, al menos de manera abierta y pública, que los datos recopilados de manera ubicua por un conjunto de tecnologías.

 

Frases del tipo “se ve quién se escaquea de un servicio” // “sabemos quién trabaja y quién no” // “sabemos quién viene de vacío” son fácilmente admitidas en un grupo humano y esas afirmaciones, calan rápidamente en un grupo humano si quien las comenta tiene cierta ascendencia en el grupo humano. Sin embargo, cuando se trata de cuantificar de manera objetiva, existe reticencia, como ante cualquier cambio, a la medición por miedo a salir mal parado.

 

Fundamentos en el despliegue de un sistema de información que recopila información personal

 

Desde mi punto de vista y basándome en mi observación, la mejor manera de introducir algún tipo de política para recopilar datos personas tendría que tener en cuenta las siguientes consideraciones:

 

* Informar sobre la motivación de la recopilación de los datos
Explica en tu empresa/organización qué te motiva a recopilar los datos. En mi caso particular, amar los datos como manera de interpretar realidades. Quiero medir para comparar y posteriormente, llegará la toma de decisiones final.

 

* Número suficiente de eventos
Para recopilar datos que puedas interpretar, deberás tener un número suficiente de eventos. Si quieres medir por ejemplo el número de personas con las que interactúa una persona como medida de atención al cliente, tendrás que analizar el número suficiente de días para que la desviación típica sea la menor posible en la comparativa entre diferentes personas.

 

* Compartir datos – Apertura de los mismos
Compartir los datos con los propios trabajadores, los globales, y que son objetos de la medición, permite hacerles partícipes de la misma información a las que el responsable accede y ayuda a soslayar reticencias por parte de estos. No es nada malo comparar el que anda más con el que anda menos (¿no se supone que se ve?), o quien atiende a más clientes. Lo importante es que sea transparente.

 

* Explicar los baremos aceptables
Explicar los baremos que esperamos como empresa es también conveniente. Aunque en una primera fase nos dedicamos a recopilar datos sin tener interés en su interpretación inmediata, cuando tengamos le número suficiente de datos para extraer conclusiones, será importante compartirlas con las personas y trasladarles, qué se debe esperar de una posición como las del trabajador. Por ejemplo, una persona que trabaje llevando bebidas en un bar y dado un volumen de clientes que acuden, deberá andar un número de pasos que se encontrarán en un baremo determinado.

 

Captura de pantalla 2015-02-23 a la(s) 10.22.47Por ejemplo, en El Mirador del Río, personalmente me he medido en diferentes ocasiones sobre el número de pasos que he dado sacando comida y bebida. En un servicio entre las 12 de la mañana y las 6 de la tarde, lo normal será dar entre 10.000 y 15.000 pasos.
Lo que esté por debajo de esa cantidad o por encima, estará fuera de lo normal. ¿Significa eso que haya trabajado mal? No necesariamente. Si da menos pasos posiblemente es que no ha sacado tanta comida como otros compañeros y si ha dado de más es porque precisamente ha dado más viajes que sus compañeros por alguna razón.

 

¿Por qué siempre tardan tanto los restaurantes en cobrarte?

Uno de las preguntas que me hacía antes de entrar en el mundo de la hostelería era por qué se tardaba tanto en muchos restaurantes en cobrar. Mi pensamiento siempre era el mismo… ¿cómo no se dan más prisa para cobrar la cuenta? ¿Tan difícil es dar un mejor servicio al cliente? Al hilo de un comentario en nuestra página de Facebook de El Mirador del Río

Cuando uno trabaja en el mundo de la hostelería y analiza el problema se encuentra con otro caso de más de formación de colas ocasionada por una mayor demanda (solicitud de cuentas) que la oferta existente en ese momento (capacidad de imprimir una cuenta, llevarla a la mesa, recoger el dinero y cobrar). Y es un problema desde que hace ya años se constató que los clientes admiten mejor la tardanza en la entrega de platos que el tiempo esperado en la lista de espera o esperando la cuenta.

Un proceso en la mayoría de los restaurantes y bares (no es el caso de El Mirador del Río) es como sigue:

1. Se sientan
2. El camarero les toma nota de la bebida
3. El camarero lleva la bebida y les toma nota de la comida
4. Su comida se prepara
5. Su comida es servida en la mesa
6. El cliente solicita la cuenta
7. El camarero lleva la cuenta y cobra.

Las personas tenemos un comportamiento muy similar especialmente en cuanto a nuestros hábitos sociales: si quedas a comer normalmente lo haces entre las 2 y las 2.30; y si cenas, y dependiendo de la estación, se hará entre las 9 y las 10.30 de la noche. Esto significa que durante una franja horaria, muchos clientes están solicitando la cuenta de manera recurrente, porque llegaron aproximadamente en la misma hora y tardan en comer básicamente lo mismo. Es en ese momento donde puede haber 4-5-6 cuentas solicitadas al mismo tiempo produciéndose un pico de demanda. Dependiendo del sistema utilizado por los restaurantes, el proceso de cobro de una cuenta puede durar más o menos: introducción de la comanda en el ordenador, impresión de cuenta, entrega al cliente, recogida de dinero o de tarjeta, devolución de vuelta o pago con tarjeta. Hay que pensar que ese proceso ha de ser iterado tantas veces como clientes haya esperando.

Con el objetivo de minimizar ese tiempo de espera en El Mirador del Río a partir de un momento en el servicio tenemos una persona que exclusivamente se dedica a llevar cuentas y cobrar, pero sabiendo que en el momento que, ocurre los días de mayor afluencia, hay 4-5-6 cuentas solicitadas al mismo tiempo, alguno de ellos será el último en ser atendido y su tiempo de espera será el máximo de todo el servicio.

La solución no consiste en poner más camareros para cobrar, porque normalmente sólo hay un punto de venta y porque estarían ociosos cuando pasara el pico de demanda que normalmente durará en una hora concreta del servicio; lo único que queda es asumir la imposibilidad de su eliminación, que en la medida de lo posible, habrá de ser transmitido al cliente.

Conclusión: si no quieres ser el que más tarde en ser cobrado, adelanta o atrasa tu hora de llegada al restaurante con respecto al comportamiento de la mayoría de la gente.

Métricas para la atención al cliente en un restaurante

Al hilo de un artículo sobre las métricas que deben utilizarse para medir la atención al cliente en entornos online, pensaba que si es en un reto en el mundo online, mucho más complejo en un entorno físico y más concretamente en el sector de la restauración. En El Mirador del Río tenemos claro que la atención al cliente es lo primero que debemos potenciar, nuestra razón de ser es que el cliente disfrute, por lo que algunos indicadores de calidad debemos utilizar.

Sin embargo y a diferencia de los entornos online donde es relativamente sencillo monitorizar comportamientos de los clientes, en el entorno físico  no existen puntos de control fáciles que permitan generar esos datos que nos hacen falta para recopilar datos que sean convertidos en información para la toma de decisiones.

Pero, salvando las dificultades técnicas que a medio y largo plazo serán salvables,  ¿cuáles son las métricas (KPIs) que un restaurante debería utilizar para monitorizar la atención al cliente y la calidad de la visita a nuestro establecimiento que tiene el cliente? Algunas de las siguientes las comenzamos a tener en El Mirador del Río.

* Tiempo de espera hasta ser atendido

¿Cuál es el tiempo que tarda un cliente desde que llegar al restaurante/bar y es atendido por alguien del equipo? Ser atendido no significa ser sentado, sino simplemente haber entrado en contacto con una persona del restaurante/establecimiento que le pueda indicar de alguna manera, si existe, la forma de proceder. En muchos establecimientos tenemos claro que es llegar y sentarse, frente a otros que tienes que ser sentado por un tercero. Es vital conocer el tiempo medio d espera que un cliente tiene hasta que alguien del restaurante se pone en contacto con él.

KPI: Tiempo medio en ser contactado por alguien del establecimiento

* Tiempo de espera en la lista de espera

En muchos establecimientos existe lista de espera para ocupar las mesas en función del orden de llegada. El tiempo medio de espera es un buen indicativo para conocer la atención al cliente que se recibe. Basándome en mi experiencia, tener un tiempo de espera mayor o menor y hasta un tiempo (asumamos 30 minutos), no implica necesariamente un mal servicio. La clave está en ofrecer información veraz al cliente del tiempo estimado para que se sienten y que sus expectativas se cumplan. En El Mirador del Río utilizamos la app que en Intelify desarrollamos para tal efecto que nos proporciona en tiempo real el tiempo medio que cada uno de los clientes que están esperando llevan en el establecimiento o en el entorno esperando para sentarse.

KPI: Tiempo medio en lista de espera

* Tiempo de espera en ser atendidos en la mesa

Una vez sentados por parte del conocido como hostess, el anfitrión el que te sienta -antiguamente llamado maitre-, pasará un tiempo hasta que sean atendidos por parte de la persona que comande (en caso de que sea uno) o de cualquier camarero. ¿Cuál es el tiempo medio en atender al cliente desde haberse sentado?

KPI: Tiempo medio desde que se sientan hasta que son comandados

* Tiempo de espera en ser servidos

Una vez comandados por parte del camarero, ¿cuánto espera el cliente hasta que su ronda de bebidas iniciales llega? ¿Cuál es el umbral de espera de los clientes antes de que se impacienten?

KPI: Tiempo medio desde la comanda hasta que la reciben

* Atención al cliente: Eficacia en la entrega de comandas

Una de los mejores indicativos de calidad y atención al cliente es el número de equivocaciones por mesa, bien sea en la bebida o en la entrega de platos. A la hora de recepcionar el plato un camarero, se entrega en la mesa errónea.

elmiradordelriopasosKPI: Equivocaciones en platos entregados / Volumen total de platos servidos

* Atención al cliente: calidad de comida

Un restaurante, como bien dice siempre el gerente del Grupo La Carbonería, Sergio Rodríguez, no es una fábrica de bebidas donde sabes que una bebida sale exactamente igual que la otra. Cuando se sirve comida casera y que se elabora o remata sobre la marcha, es imposible que todos los platos salgan iguales. Directamente proporcional al volumen de platos servidos será el número de errores que se encontrarán, entre otros: carnes/pescados poco/muy hechos; fritos muy/poco fritos; menor guarnición; olvido de alguna salsa, etc. etc. etc.

KPI: Número de quejas / Volumen total de platos servidos

* Atención al cliente: esperando la cuenta

Una de las quejas más constantes que se reciben en restaurantes y son objeto de comentarios por parte de los clientes es la tardanza en ser cobrados. Esto ocurre de manera sistemática por las puntas del propio servicio. Cuando las personas van a comer/cenar a un restaurante siempre lo hacen en el mismo tramo horario, produciéndose las lógicas colas en momentos puntuales. Es imposible eliminar este componente de espera.

KPI: Tiempo de espera desde petición de cuenta hasta pago y/o devolución

* Rapidez en la producción de comandas

¿Cuál es el tiempo medio de preparación entre que la cocina/barra recibe una comanda y es preparada y está lista para ser recogida por parte del servicio de camareros?

KPI: Tiempo medio de preparación de platos


#patios2013: por qué un sistema de pases

El Diario Córdoba me ha invitado a escribir un artículo sobre el sistema de información que se ha implantado durante la Fiesta de los Patios por primera vez en sus 92 años de historia.

El problema de masificación en la Fiesta de los Patios es un problema histórico que se vive en la ciudad desde hace años, especialmente en el Alcázar Viejo, y es intrínseco a la misma: gente particular que abre su casa para que todo tipo de visitantes la visite de manera libre. El sistema de acceso a los patios que se ha tenido desde el año 1921 ha sido totalmente libre; cualquiera entraba y salía cuando les apetecía de todos los patios como no podía ser de otra manera.

Sin embargo, la declaración de la UNESCO de diciembre de 2012 hizo presagiar que la fiesta de los Patios del año 2013 iba a ser, con diferencia, la más visitada de la historia. ¿Podía mantenerse un sistema de acceso libre este año? Ahora que tenemos los primeros datos reales del primer fin de semana de la fiesta, la respuesta es diáfana y que no admite opinión ni discusión: rotundamente no.
Un patio tiene unas dimensiones específicas y caben un número determinado de personas. En el momento en que un número mayor de personas que la propia capacidad del patio quieren entrar, y éste está ocupado, se forma una cola, que será proporcional al número de personas que deseen entrar.

Por su belleza, su marca y cercanía al casco histórico, el barrio del Alcázar Viejo ha sido históricamente el más demandado por parte de los visitantes a la fiesta de los Patios, de ahí la existencia de colas.

Sin embargo, dada la propia composición urbanística del barrio así como el número de personas que pretenden visitarlo, hubiera sido materialmente imposible acomodar al número de personas que pretendían visitarlo que hoy en día ya sabemos gracias al sistema de pases que hemos tenido. Si se hubiera permitido ir a todas las personas que así lo deseaban al Alcázar Viejo, estaríamos hablando de un completo desastre. Los días de máxima afluencia se hubiera colapsado y se podría haber esperado lo peor.

Este sistema ha permitido no colapsar el barrio del Alcázar Viejo ni determinados sitios de Santa Marina, sino que, otras zonas históricamente desconocidas para la inmensa mayoría de los visitantes hayan sido visitadas. Este objetivo, viejo anhelo de todos los propietarios de patios, ha sido conseguido: la redistribución de las visitas entre todo tipo de barrios. Si a esto le sumamos que nadie se ha quedado sin ver la fiesta de los Patios, cuestión harto compleja de conjugar con un sistema de pases, el objetivo inicial está cumplido.

La fiesta de los Patios ha quedado consolidada como la fiesta de Córdoba. Ahora sólo nos queda aprender de los errores habidos, tanto de los evitables, para solventarlos como de los inevitables, para minimizarlos, y trabajar desde ya entre todas las partes envueltas para que el año 2014 sea la mejor Fiesta de los Patios que la ciudad haya conocido nunca.