Uso social de la tecnología

(Reflexión al hilo de alguno de los proyectos que vi en De-Muestra en el Evento Blog 2011)

Uno de los errores más frecuentes en las nuevas start-ups de base tecnológica se encuentra en lo que denonimo el uso social del servicio y/o producto que están ofreciendo de manera novedosa al mercado. En una economía de la atención como la que vivimos, introducir en el timeline diario de tareas el uso de tu producto es muy muy muy costoso. Con el producto y servicio que ofrezcas, necesariamente el cliente/usuario potencial tendrá que renunciar a hacer otra cosa por hacer aquello que tu servicio ofrece. Por ejemplo, en el caso de nuestra empresa de vehículos eléctricos para conocer Córdoba, nunca sopesamos de manera correcta en nuestros análisis previos que para utilizar nuestro servicio, el turista que visitara Córdoba tendría que renunciar durante al menos 2 horas a hacer otra cosa en la ciudad, esto es, el coste de oportunidad.

Pero sustraer 2 horas de tiempo de una persona cuando ésta visita una ciudad en vacaciones es muy complicado, máxime si el producto es novedoso. El caso típico es el de un turista llegaba a Córdoba un viernes por la noche, que salía a cenar. Cuando se levantaba por la mañana el sábado, lo normal era ir a la Mezquita y luego al Alcázar de los Reyes Cristianos mientras paseaba de un lado a otro. A la hora de comer se dirigía a cualquiera de los restaurantes de la ciudad, para, si una vez comido bien, marchar al hotel para descansar, para levantarse a mitad de la tarde, para arreglarse, dar otra vuelta antes de ir a cenar. El domingo, al levantarse y después de hacer el check-out, o irse hacia su tierra de origen o hacer tiempo para después de comer, irse. En todo este proceso, introducir una visita a la ciudad con un coche eléctrico no era fácil por diferentes motivos, entre otros y los más importantes: ser un servicio altamente novedosos y por otra parte, y quizás más importante, por no tener un espacio suficiente en su tiempo para llevarlo a cabo.

Este mismo análisis es el que, cuando lanzamos un producto, hemos de llevar a cabo. Preguntarnos cuestiones como ¿a qué renuncia el usuario cuando utiliza el servicio?, ¿qué implica que hagan los usuarios para disfrutar de tu producto? , ¿tiene que cambiar los hábitos sociales que tiene? es vital para analizar de manera correcta el producto.

Otro ejemplo es el intento de introducir los coches eléctricos como medio de transporte en la sociedad. No sólo se trata debe superar barreras técnicas (entre otras y para mi la más olvidada de los análisis que actualmente se hacen es habilitar enchufes en cada una de las garajes donde los usuarios guardan sus vehículos), sino sobre todo de cambiar el hábito adquirido de operativa con el coche.

En el caso del software, esto lo hemos vivido con el antiguo OpenOffice. No se trataba sólo de demostrar las ventajas evidentes de la utilización de una suite ofimática libre, sino sobre todo de convencer a un usuario a aprender a manejar una nueva herramienta informática. El usuario tiene que cambiar su hábito adquirido.

Intentar introducir un servicio/producto que cambie los hábitos adquiridos por parte de los asistentes es muy complejo, y para llevarlo a cabo, necesitas una cantidad enorme de recursos a priori, para intentar convencer de la bondad de ese cambio de hábito que deben llevar a cabo.

Este es uno de los que nos dedicamos a los productos y servicios de base tecnológica más olvidamos. Nuestra fe ciega en las posibilidades de tu producto nos lleva a obviar que la realidad social es bien distinta y que se tenga un producto que cumpla con todos los requisitos del mercado, no es la única barrera de entrada a superar.

Responsabilidad individual

Cuando en un momento en la Historia, los ciudadanos de a pie, no los políticos, intelectuales o tecnócratas, se preguntan sobre el sistema productivo, el papel de la banca o el modelo energético que tenemos , es señal de que que el cambio que se avecina es radical. El cambio que se está produciendo es el mayor que la Humanidad ha tenido en los últimos 10.000 años desde el descubrimiento de la agricultura.

Es por eso que tenemos que hacer hincapié y poner todos nuestros esfuerzos en el único aspecto positivo que tienen las crisis: la oportunidad de cambiar aquello que no funciona. Si somos inteligentes, nos centraremos en cambiar aquello que ha venido siendo por inercia en los últimos años, decenios e incluso siglos, y saldremos reforzados, con una sociedad con mayores oportunidades para todos.

La historia de Humanidad nos ha enseñado que sólo se alcanzan las mayores cotas de creatividad y de cambio cuando acucia la necesidad. Posiblemente heredado de aquellos tiempos cuando teníamos que ir de caza cada día para procurarnos la manduca, es en situaciones de extrema necesidad cuando se agudiza el ingenio para salir hacia adelante. Y ahí es donde, aparentemente, en Andalucía y especialmente en Córdoba tenemos ventaja sobre el resto de España. 70.000 parados son 70.000 necesidades de cambio que tenemos en la provincia de Córdoba.

Pero, ojo, sólo podremos aprovechar esa ventaja competitiva, la de la extrema necesidad, si nos damos cuenta que la solución a nuestros problemas no vendrá por parte de terceros. La solución nunca podrá ser la subvención, el subsidio, el PER ni la creación de más empleo público. Sólo desde el esfuerzo y el sacrificio en todos y cada uno de nosotros, podremos salir adelante.

Con una clase política que por definición, va a estar más preocupada en mantener “a los que tanto han hecho por el Partido” en miles de puestos de trabajo públicos en institutos, fundaciones o consorcios, no espero que los políticos solventen mis problemas. Si esperamos que sean el gobierno central, autonómico, provincial o local quien resuelva nuestros problemas, aviados vamos.

Problemas de comunicación

8.15 de la mañana del jueves por la mañana y llamo al sitio donde el día anterior había dejado olvidado mi iPhone. Aparentemente es la señora de la limpieza quien coge el teléfono y a la que le indico en el sitio donde he dejado mi teléfono. Muy amable va a comprobar el recinto y al cabo de un par de minutos vuelve y me dice:

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“Perdone, yo no he visto ningún teléfono. Sólo he visto una especia de “plancheta” pero yo creo que esto no es un móvil”
¿Tiene unos cascos en la “plancheta”? – pregunto esperanzado
No, unos cascos no…sólo tiene 2 lazos blancos …
– Señora, ese mi teléfono….

Va de manifestaciones…

No había comprobado aún, que una de las ventajas de tener la oficina en la calle Cruz Conde es que voy a estar al tanto del 100% de manifestaciones que concurren en la ciudad. Al igual que plaza Colón parece ser el manifestódromo en Madrid, la calle Cruz Conde es en Córdoba…Misma sensación que anteayer con la manifestación de los sindicatos…1 de la tarde, y un rumor que vienen de lejos…ruidos, tambores, etc. Me asomo y me encuentro otra nueva manifestación…esta vez es de algunos estudiantes que se manifiestan en contra del plan Bolonia.

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El caso es que al asomarme al balcón analizo los integrantes de la manifestación, no más de 100, la parafernalia e indumentaria que llevan. Prácticamente el 100% de los mismos corresponden a una misma moda: camisetas anchas, simbolos antifascistas, camisetas con la hoja de la marihuana y también, curioso, una bandera republicana (¿qué tendrá que ver la forma de gobierno de un país con el plan Bolonia?) Cerrando la manifa, mujeres, creo recordar que sólo mujeres, tocando tambores con un individuo lanzando 3 bolos en la cabeza de la manifestación. Toda una fiesta típica de las manifas antisistema.

No seré yo ni mucho menos quien les quite el derecho de manifestarse…pero ya ves tú lo que le importa al ciudadano que vive, trabaja o pasea por el centro que 100 personas reclamen la más que supuesta privatización de las universidades públicas. De todas maneras, las reivindicaciones de los estudiantes sobre los aspectos educativos casi siempre me han parecido reivindicaciones cuasi estériles. Los que demandan mejoras y/o cambios son estudiantes que paradójicamente, no disfrutarán de sus peticiones en su gran mayoría, porque cuando los mismos se produjera, la inmensa mayoría no estarán en el ámbito universitario y/o escolar según su caso.

Prometo seguir con las crónicas del 100% de las manifestaciones que pasen por el centro

Indignación

Que las notarías y los registros mercantiles tienen que cambiar, lo sabe hasta el que asó la manteca…pero que el gobierno siga permitiendo, que la seguridad jurídica está controlada por un sistema decimonónico, añejo, intervencionista, que no hace más que poner trabas y restricciones a los verdaderos protagonistas de la creación de riquezas, en este caso las empresas, es de juzgado de guardia. Cuando tenemos una situación como ésta, no se pude permitir un abuso como el que cuento.

Ahora mismo vengo de firmar en el notario el cambio de domicilio social de la empresa Blobject de sus antiguas instalaciones a las nuevas. Después de pagar a mis asesores una iguala entre las que incluye la redacción del modelo de cambio societario y enviarse éste completado a la notaría para dar curso a la misma, me han citado para la firma hoy. He llegado a la notaría a las 12.45 pm (estaba vacía..cómo cambian los tiempos), y tras leer con un oficial el documento simple del cambio de domicilio social, el notario lo ha firmado. ¿Total de tiempo en la oficina? 5 minutos de reloj. ¿La provisión de fondos para los aranceles del notario y de inscripción en el registro mercantil? 227€ 248€ (me acaban de llamar en medio del post para decir que eran 21€ más del ala…)

Que se le pida a un empresario 248€ para certificar algo tan simple y sencillo como que una empresa se ha cambiado de domicilio, es un atraco a mano armada. En la época que estamos, no sólo es injusto sino abusivo y desproporcionado. No hay derecho. ¿Es que no es un procedimiento que se pueda realizar motu proprio y sin la necesidad de intervención de un tercero que apruebe la misma?