¿Se puede capitalizar el poder de muchos en las profesiones liberales?
Hoy he tenido una reunión con unos profesionales liberales que me ha venido a confirmar que hemos acertado de lleno en el camino hacia el cual nos adentramos en Blobject: organización de información. Estos clientes no tienen claro en qué grado de implicación deben de estar en la red. Es decir, ¿necesito una web meramente presencial o necesito de una web que ofrezca más servicios? Pues depende obviamente del sector como de la empresa es lo les he venido a decir. Pero, independientemente de la elección final de estos clientes en cuanto a la web, la reunión me ha venido a confirmar una cuestión: la organización de la información de la empresa como herramienta de promoción y comercialización es fundamental como vengo sosteniendo.
Mantengo desde hace ya mucho tiempo, Álvaro se acordará, que contratar a un profesional liberal en España no puede estar basado sólo en el boca a boca de amigos/conocidos que te rodean. La primera impresión sería que, podríamos establecer sistemas de recomendaciones como los que se utilizan en otros sectores como las empresas turísticas donde se capitaliza el poder de muchos, ordenando opiniones y tomando decisiones. Pero, ¿podría funcionar un sistema así? Lo dudo mucho.
El problema estriba en que normalmente el cliente, al desconocer el tema del cual espera ser asesorado, tratado o que espera contratar, normalmente no puede hacerlo de una manera objetiva. Podrá decir que su trato ha sido bueno, que no le ha dolido, que no le han llamado nunca de Hacienda o que la casa no se te ha caído…pero eso, no significan que sean buenos profesionales. Además, las consecuencias de mala praxis por parte de un profesional liberal puede venir a muy largo plazo.

Por otra parte, en temas tan personales e íntimos como los que atañen como tus asuntos económicos, privados o de salud, entiendo que pocas personas se lanzarían a escribir reseñas de éstos en Internet. Mientras que me da igual compartir mi opinión con otros sobre hoteles y restaurantes, ¿haría lo mismo para con un profesional liberal? Aunque obviamente habría algunos, la masa crítica tan necesaria para generar inteligencia colectiva no sería factible, lo que conllevaría que la empresa que quisiera comercializar un servicio así, no sobreviviera al menos en el corto plazo. Cuestión de masa crítica.
Esto se confirma con una rápida búsqueda en Google Local Business donde claramente aparecen que frente a las enormes cantidades de reseñas existentes sobre hoteles y restaurantes, cuando se trata de profesiones liberales no existen. Las razones sean las que acabo de apuntar.
Sin embargo, sí que existen medidas que puede ser objetiva para conocer si un profesional liberal es mejor o peor. La experiencia de los mismos. De todos los anteriores casos puedes datar en función de la tipología de clientes que tienen, el tiempo dedicado, y la experiencia conseguida con los mismos. Al igual que un diseñador web tiene su propio book de diseños, cualquier profesión liberal tendría que tener su propio archivo de pacientes/clientes. Por ejemplo un abogado sí puede hablar sobre el número de asuntos que ha llevado, la rama jurídica a los que pertenecen (civil, penal o administrativo) o el resultante final de la gestión. Una asesoría puede hablar de número de nóminas que procesan al mes, número de empresas que asesoran, o número de inspecciones de trabajo que han superivado; un arquitecto puede enumerar el número de proyectos en los que ha estado envuelto, el número de casas construídas y/o el número de metros cuadrados proyectados. Un dentista por su parte, podría describir el número de empastes realizados, el número de pacientes recibidos y su recurrencia.
Cuando todo se puede datar, no encuentro mejor razón para las profesiones liberales comiencen a llevar a cabo este tipo de mediciones. Esperar que sean los propios usuarios los que lleven a cabo este tipo de recomendaciones al estilo turístico y/o de restaurantes tardará al menos una década en llegar. De ahí que la importancia de que sean los profesionales liberales los que de manera proactiva utilicen la información que tienen para poder generar confianza individual en los potenciales pacientes y/o clientes. Al fin y al cabo, la restricción de la publicidad por parte de los colegios profesionales persigue eso, que tus anuncios no engañen y que se tenga un código deontológico basado en el mérito y no en la publicidad de muchos a uno que se ha venido popularizando durante el siglo XX desde la llegada de los medios de comunicación tradicionales.
Si tenemos la oportunidad de trabajar con este cliente, vereis un caso práctico de lo que tengo claro que habría que hacer y que en mayor o menor medida, será un estándar en los próximos años en cuanto a la información que los profesionales liberales ofrecen…porque si no la dan ¿qué es lo que ocultan? Transparencia, el siglo de la transparencia.
Son barreras a superar, todo lo relacionado con Internet supone un campo lleno de barreras, seguramente más psicológicas que técnicas. Los profesionales (en arquitectura) más jóvenes, están más acostumbrados a utilizar herramientas 2.0 y por lo tanto volverse más transparentes o, al menos más visibles.
Seguramente esta visión de “lo datable”, no está ni siquiera conocida. La web o el blog para muchos de ellos, ya jóvenes o no, suponen únicamente un método publicitario; en mi opinión, de poca trascendencia, aunque si es verdad que cada vez más lo usan o usamos también como una herramienta de comunicación y de trabajo.
A pesar de que puedo alardear de ser un conocedor de estos temas dentro de mi gremio, sí me doy cuenta de lo que me falta por aprender y por desarrollar: la capacidad de datar nuestro trabajo, para ser más visibles, más concretos para nuestros clientes además de ser lo que buscan exactamente, es seguramente un paso muy muy importante para ser cada vez mejores profesionales.
Al igual que e-Bay nos permite calificar la reputación de un vendedor tras una transacción determinada, la plataforma que propones sería muy, pero que muy interesante, para agregar las opiniones de otros usuarios de los servicios de los profesionales.
@Leo Borj
Leo, la clave se encuentra en que la opinión de otros usuarios, no sé si sería realmente válida para servicios profesionales. ¿Hasta qué punto sé que la opinión de un tercero sobre su abogado me es válida? Que un tercero que no sabe de temas judiciales me diga que su abogado es de maravilla, no es susceptible de valerme porque su experiencia no es la mía. Creo que sólo desde datos objetivos, esto es, tipología de casos que llevan, se puede llevar a cabo.
Álvaro, la clave es datar como sostenngo y datar cuestiones objetivas. Poco a poco más y más lo veremos
Alfredo crees que la folksonomia, las tags, son parte de tu pensamiento en datar? Es decir si un profesional h
Se podría datar un blog o un twitter por ejemplo.
Cómo crees mejor capitalizar la inteligencia colectiva o esa capitalización le pertenece a la misma inteligencia colectiva.
A veces pienso que la inteligencia colectiva no se puede capitalizar, porque les pertenece a ellos. Solamente se podría capitalizar la masa crítica de ahí lo importante de acumular flujos anchos de contenido, comunicación y colaboración.
Cómo lo ves, saludos