De la crisis que nos toca vivir
Leo hoy algo que he venido comentando desde hace algunos meses. España va a sufrir un paro estructural enorme porque vamos a pasar de un 18% del PIB vinculado a la construcción a un % mucho más bajo, que se va a traducir en millones de péridas de puestos de trabajo, como estamos comprobando mes a mes.
Sostengo que como país debemos prepararnos para la cruda realidad. España se encamina hacia un paro estructural de un 20%. No es posible cambiar un 18% del PIB de un sector como el de la construcción y lo que se deriva de la misma hacia otro sector. El 20% ha sido el paro histórico que España ha mantenido en los últimos 50 años, salvo en los años que la construcción fue capaz de aminorar. Ahora cuando esta ha alcanzado su cénit y ya sólo toca bajar, ¿dónde dirigir los esfuerzos productivos de todas esas personas? Creo que nadie lo sabe, por mucho que se empeñen en lo contrario.
Nos enfrentamos a una sociedad radicalmente nueva, la sociedad red, una sociedad donde la “naturaleza donde se encuentra asentada“ se encuentra en las TICs que revolucionan pro completo nuestras relaciones socioeconómicas. Si los mercados son conversaciones y las tecnologías dinamitan las clásicas conversaciones asimétricas que hemos mantenido en los últimos 100 años, ¿cómo hacer entender esto a los extranjeros del nuevo medio? Difícil por no decir imposible, hasta que no se entienda realmente de lo que estamos hablando.
Un síntoma de este desconocimieno es cuando hablas de las consecuencias socioeconómicas de la llegada de las tecnologías, y siempre hay alguien que te dice: “Es que vosotros los informáticos…” Esta frase resume el profundo desconocimiento por la realidad actual. Pocas veces hablo desde un punto de vista técnico, sino de la consecuencia social de la llegada de las tecnologías de la información y cuando se refieren a ti con esa frase, sólo puedo pensar la ignorancia del interlocutor sobre lo que nos toca vivir. Y el problema, es que en muchas ocasiones me doy cuenta que son las personas encargadas de la toma de decisiones en sus respectivas organizaciones.
Sólo mediante un entendimiento de la nueva realidad socioeconómica a la cual nos adentramos nos permitirá acelerar el ritmo de migración de una economía basada fuertemente en el ladrillo, hacia una sociedad basada en el conocimiento. Y eso es lo que no tengo nada claro que las actuales decision makers sean capaces de incentivar, si su aproximación a la nueva economía se centra en el rechazo y la nula comprensión de la sociedad.
Efectivamente, Alfredo, yo también creo que la mayoría de personas de nuestra ciudad no están comprendiendo lo que significa una sociedad en red. También decir que tengo la sensación de que una sociedad que no ha sabido ver estas implicaciones en periodos de bonanza va a tener muchos más problemas en verlas en tiempos de crisis.
Encuentro que la paradoja va a ser la siguiente: dices en otro post que dentro de siete años habrá una ingente comunidad de personas produciendo cultura sin percibir remuneración económica, pero, ¿es eso posible en una sociedad con un 30% de parados, y un 10% de personas luchando por sobrevivir? La pirámide de Maslow nos indica que Córdoba parte con una desventaja inicial tremenda, con una gran cantidad de personas en los estratos inferiores de ésta en los próximos años. Entiendo que las personas preocupadas por producir elementos culturales en red serán las que ocupen la parte superior de la pirámide, y esta ciudad probablemente no estará sobrada de ellos.
Actualmente nos apoyamos mucho en la generación de los nativos digitales, generación que produce contenidos sin dificultad, ya que han nacido en, como mínimo, el tercer escalón de la pirámide. Pero ¿está preparada esta generación para seguir haciéndolo cuando las dificultades económicas hagan mella en sus hogares y tengan que descender a los estadios inferiores?
Buenas Pedro!
Indudablemente que en Córdoba partimos de otra situación y lo que te rondaré morena. Los cambios que necesita Córdoba es de mentalidad.
Pero, el siglo XXI no va tanto de que el 100% de la sociedad lo haga, sino de que un % significativo sí sea capaz de entender el cambio al cual nos sometemos. Si entre 330.000 personas existentes en Córdoba encontramos a 1.000 realmente comprometidas con la ciudad, los medios digitales nos permiten revolucionarla.
De eso se trata, de encontrar esas 1.000 personas en el año 2015 sean 10.000 en el año 2020. Esas 10.000 creo que podremos cambiar la realidad socioeconómica de Córdoba. En eso creo que es lo que hay que trabajar